Nací en La Coruña, donde descubrí la magia de la cocina y entendí que la presentación de un plato es tan importante como su sabor.
Mi carrera comenzó en el mundo de las finanzas en Madrid, pero en 2014 abrí mi blog Con Aroma de Vainilla, donde uní recetas, fotografía y estilismo, y descubrí mi verdadera vocación.
Ese blog fue la puerta de entrada a mi nueva vida. Decidí formarme, aprender de los mejores, invertir en equipo y, sobre todo, en tiempo. Dejar atrás la oficina para dedicarme a lo que realmente me llena fue una de las decisiones más importantes —y más bonitas— que he tomado jamás.
Hoy tengo la suerte de trabajar ayudando a marcas de gastronomía y bebidas a destacar con imágenes cuidadas e irresistibles que conectan de verdad con su audiencia.
Mi estilo es limpio, apetecible y realista. Cuido la composición, los colores, la textura, pero también la historia que hay detrás: ¿Qué quiere contar tu marca? ¿Cómo quieres que se sienta quien ve esa imagen? ¿Qué recuerdo quieres dejar?
Una imagen bonita capta la atención, pero una imagen que cuenta una historia… se queda en la memoria.